domingo, 16 de julio de 2017

Captain Tsubasa - La franquicia que lo cambió todo.

Aprovechando que está de vuelta en la tv abierta, hoy toca hacerle un gran reconocimiento a una historia que si bien ya no me parece tan genial, tiene un peso significativo en la historia del fútbol profesional japonés.

Hay animes y mangas que, en occidente, han calado profundo en la memoria de las personas, podríamos mencionar por ejemplo: Dragon Ball, Sailor Moon, Evangelion ( y su retardado fandom), ShinChan, Pokemón, etc. En mayor o menor medida, se han convertido en parte de la cultura pop mundial, sin embargo, pocos mangas creo en realidad han tenido la fuerza de cambiar los hábitos de una sociedad, y ese privilegio le tocó a un tipo de nombre Yoïchi Takahashi, encantado por el juego más popular del planeta sacó en 1981 un pequeño proyecto llamado Captain Tsubasa.



Yoichi, un japonés común y corriente, tuvo el privilegio de asistir en 1978 al mundial de fútbol celebrado en Argentina, fascinado por el juego, Yoichi de a poco se fue interesando más y más en el "juego del hombre" y pensó que sería buena idea enseñar por medio de dibujos las normas y reglas de ese deporte, que en Japón, por esos años, no solo distaba de ser popular, sino que también estaba sumido en el semiprofesionalismo.

La historia de Takahashi, nos pone en los zapatos de Oliver Atom/Tsubasa Ozora, un niño que está enamorada del fútbol, con cualidades naturales para el juego, un virtuoso que desde niño demostró sus cualidades para con la pelota, Tsubasa comienza su aventura cuando por cuestiones familiares se muda de casa y en la búsqueda de un campo para poder jugar se cruza con el Niankatsu o Niupi, el equipo más desafortunado de la prefectura de Shizuoka, un equipo de pésimo nivel que siempre queda humillado por el colegio Shutetsu o San Francis, el campeón nacional y el equipo que cuenta con un prodigio de la portería que despunta para ser profesional, su nombre es Genzo Wakabayashi o como se le conoce en latino américa, Benji Price.

A lo largo de la serie se ve  como Tsubasa se desempeña en el campo de juego y va conociendo rivales cada día más complicados, algo que se le debe de reconocer a Takahashi es  la visión que tuvo de encarnar diferentes estilos de juego en sus personajes, mostrándole así a los jóvenes y niños nipones lo variado que puede ser el fútbol soccer. Desde lo fantasioso y circense del juego de los gemelos Korioto, la dedicación y disciplina que Armand o Matsuyama le pone a su juego de conjunto con el Furano, la majestuoso técnica y excelente visión de campo de Andy Johnson o el juego directo y agresivo que mostraba Steve Hyuga. Esto quizá de niño pase desapercibido, pero cuando uno va creciendo se da cuenta que Takahashi supo impregnarle a cada jugador un estilo de juego bien definido además de una personalidad singular a cada uno, aunque a veces peque de ser bastante dramático.



A lo largo de la historia no solo se pueden ver juegos de fútbol competitivos, también nos mostraba la carrera de varios de los personajes, sobre todo la de Tsubasa, como después de su paso por el fútbol colegial viaja a Brasil para enrolarse al Sao Paulo y después de conquistar la liga brasileña se enrola en las filas del Barcelona FC, sin antes pasar por las filas del equipo B y de su mítico mini estadio.

La verdadera importancia de Captain Tusbasa creo, radica ya no en lo extraño del dibujo de Takahashi (peca del Gigantismo en sus personajes) o lo exitoso y súper rentable que resultó su anime, o el icono cultural que se volvió Oliver, que sin duda, es el futbolista ficticio más famoso de todos los tiempos. Su legado va más allá, Captain Tsubasa cambió de manera definitiva el modo de ver el fútbol de las personas japonesas, aquí te cuento la historia.

El pasado.

Para los años setenta y ochenta, el fútbol nipón estaba sumido en el semiprofesionalísmo, los jugadores japoneses eran por lo general, obreros de las empresas grandes y éstas empresas tenían equipos que competían en la JFL, o liga Japonesa de Fútbol, de 1964 a 1992, la liga fue la competencia más importante de fútbol en el Japón, sin embargo, el tener una liga semi profesional le daba una clara desventaja a los nipones frente a sus países vecinos. Japón tenía un equipo comprometido, pero de un nivel paupérrimo frente a sus vecinos como China, pero sobre todo con el rival más grande que tienen deportivamente hablando, la selección nacional de Corea del Sur.

Y es que en el país del sol naciente, el deporte más popular y la liga que inclusive hasta la fecha es la más popular, es sin lugar a dudas la liga japonesa de baseball, una liga con un nivel muy bueno, quizá un escalón debajo de las MLB, el fútbol estaba destinado para unos cuantos entusiastas, al jugar en una liga semiprofesional los jugadores dedicaban su tiempo al trabajo y después de una larga jornada, decidían entrenar para representar a sus corporaciones, una clara desventaja frente a las ligas y confederaciones mejor organizadas.

Tokyo Dome - La casa de los Gigantes de la liga japonesa de Baseball


Sin embargo, Japón a pesar de su liga semiprfesional, llegó a tener algunos jugadores destacados, en los juegos olímpicos del 68 celebrados en México, la selección olímpica logro hacerse de la medalla de bronce, teniendo como estandarte al goleador del torneo, el delantero Kunishige Kamamoto, ariete que se desempeñó en la liga japonesa y fue máximo goleador 6 veces en su carera.



Sin embargo, Japón no lograba clasificarse al torneo máximo, para el grueso de la población nipona el fútbol era un deporte simple, burdo, que no necesitaba de mucho intelecto para jugarle, la JFA, tenía claro un plan, llevar a Japón a la copa del mundo, pero sabía que no la tenía nada fácil, sobre todo por la forma en la que la gente miraba el fútbol en Japón.

Cuando Yoichi publicó Captain Tsubasa, lo hizo en la revista manga más comercial del país, la Weekly Shonen Jump, y el éxito de la publicación fue gradual, pero sostenido, en cada número el interés de los jóvenes y niños japoneses aumentaba, mucho tiene que ver las técnicas especiales que le agregaron a los jugadores, los saltos imposible, los movimientos acrobáticos, etc. que si bien, ahora nos parecen risibles, fueron un acierto de Takahashi, incluir elementos histriónicos tan exagerados al manga llamó la atención del público, sobre todo, porque ya estaban muy identificados a este tipo de elementos en su tradición gráfica.

Así, la JFA le dio todo su apoyo a la obra de Takahashi, para cuando Oliver o Tsubasa ya era seleccionado, la indumentaria de la selección japonesa era la misma que la que usaba la selección nipona, la marca que vestía a la selección real vestía también a la de Tsubasa, los tacos, los uniformes y los balones eran todos oficiales, lo que le daba un extra y hacía una obra mucho más amena de ver.

ilustración de Takahashi con la indumentaria Adidas del 2002


Para 1988, la obra ya estaba completada, sin embargo gracias a ello los niños japoneses se interesaron cada día más en el soccer, las universidades japonesas tambien lograban nutrir a la selección, que, a pesar de seguir sin asistir a un mundial, cada día resultaba ser más competitiva. en el 88 clasificaron a su primera copa asiática, apenas lograrían cosechar un punto... pero para 1992, como anfitriones del magno evento, la selección Japonesa logró salir campeona del evento al derrotar en la final al campeón defensor, la poderosa Arabia Saudita, en ese equipo había un jugador carismático llamado Kazuyoshi Miura, que actualmente, a sus 50 años sigue en activo y fue el jugador en el cual Takahashi se basó para hacer a Tusbasa (Miura jugó de muy joven en el fútbol de Brasil y tuvo experiencias en algunas ligas europeas).


Miura fue un Centrodelantero decente, pero no pudo triunfar en Europa


En ese año precisamente sucedió un cambio drástico para el fútbol nipón, la liga Japonesa de Fútbol con varios de sus afiliados decide tomar la decisión de profesionalizarse, así nace la J1 League, la liga profesional de fútbol japonés.

Después todo es historia, la Agonía de Doha en el 93 (el partido más catastrófico para el fútbol japonés)  le privó a los nipones ir al mundial del 94, mientras que su liga se llenaba de súper estrellas como Américo Gallego, Ramón Díaz, Zico, Julio Salinas y Michael Laudrup (me suena a China) los gastos se hicieron enormes y los equipos no podían costear los sueldos, para el 97 la J-League se reestructuraría, poniendo límite de extranjeros, límite salarial y priorizando el talento local, para 1998, Japón clasificaba a su primera copa del mundo en Francia.

Jugadores nipones como Hidetoshi Nakata, Shinsuke Nakamura, Makoto Hasebe, Koji Nakata el propio Miura o Shinji Ono comenzaron a salir al extranjero, demostrando que el futbolista nipón tenía talento para competir en el fútbol más demandante.

Nakata tuvo momentos interesantes en Italia, sin embargo, su interés por la moda pudo más que el amor por el fútbol.
Se le conoce como el Beckham Japonés.


En el 2002 fueron anfitriones de la copa mundial, quedando eliminados por Italia en octavos de final, en 2006 asistieron a Alemania, en el 2010 fueron hasta penales contra Uruguay y quedaron eliminados en octavos de final, para el 2010, una generación talentosa pero ubicada en un grupo complicado, quedó apenas en la primera ronda del mundial en Japón.

Es verdad que la carrera de Oliver y de Miura es muy diferente, que quizá a Japón le falta nivel para acercarse tan siquiera a semifinales de un mundial, que Kawagushi es un pésimo portero o las canchas no son kilométricas como en la serie, pero si algo hizo bien Captain Tsubasa fue abrir el camino para que un deporte "inferior" fuera practicado por muchos niños y jóvenes.

Actualmente la selección japonesa es una de las mejores de Asia, la liga nipona a diferencia de la liga mexicana procura a sus jóvenes, que muchas veces termina emigrando a Europa, sobre todo a la liga alemana.

Al final Japón está lejos de ganar un mundial como en Captain Tusbasa, pero gracias al talento de un japonés común y corriente y el apoyo de una buena federación, lograron hacer que un deporte de "salvajes" se convirtiese en uno popular y que ha crecido a pasos agigantados.










Así fue...

Pocas situaciones tan idealizadas como la de pedirle a alguien que sea tu novia. Llevaba ya un tiempo largo (diría, MUY LARGO) sin tener n...